Curry japonés suave, espeso y reconfortante, con pollo tierno, papa y zanahoria sobre arroz blanco. El roux casero aporta cuerpo y la manzana redondea las especias sin volverlas dulces. Familiar, rendidor y con ese carácter casero del kare raisu.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Corta el Contramuslo de Pollo en bocados de unos 3 cm. Corta la Papa Blanca y la Zanahoria en trozos medianos, la Cebolla Blanca en gajos finos y pica el Ajo y el Kión. Ralla la Manzana y deja todo listo antes de prender las ollas.
Derrite la Mantequilla sin Sal en una Cacerola con Mango a fuego medio-bajo. Agrega la Harina sin Preparar y cocina durante 10 minutos, moviendo constantemente con el Batidor de Varillas, hasta obtener un roux dorado y con aroma tostado, sin quemarlo. Añade el Curry en Polvo, mezcla 30 segundos y retira del fuego.
Calienta el Aceite Vegetal en una Olla Mediana a fuego medio-alto. Dora el pollo durante 4 minutos, hasta que pierda el color crudo por fuera. Agrega la cebolla, el ajo y el kión y cocina 4 minutos más, hasta que la cebolla esté suave y ligeramente dulce, sin dorarse demasiado.
Agrega la Papa Blanca, la Zanahoria, la Manzana, el Agua, la Salsa de Soya y la Sal de Mesa. Lleva a hervor, baja a fuego medio-bajo y cocina tapado durante 15 minutos, hasta que la papa y la zanahoria estén tiernas pero todavía mantengan su forma.
Baja el fuego al mínimo y agrega el roux poco a poco, mezclando hasta que se disuelva por completo. Cocina 5 minutos más, moviendo desde el fondo, hasta que la salsa quede espesa, lisa y brillante y abrace bien el pollo y las verduras. Sirve inmediatamente sobre el Arroz Blanco Cocido caliente. ¡Y listo! Curry suave, cuchara feliz y cero necesidad de cubitos misteriosos. 🍛