Cuy frito de piel dorada, cubierto al final con una salsa colorada de ají panca y maní. Las papas sancochadas y el arroz completan este clásico festivo de Junín. Potente, casero y con el cuy todavía crujiente bajo el aderezo.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Corta el Cuy Entero por las articulaciones en 4 presas grandes y sécalas muy bien con Papel Absorbente. Sazona con aproximadamente una cuarta parte de la Sal de Mesa y pasa cada presa por la Harina de Maíz, cubriendo apenas la superficie y sacudiendo bien el exceso.
Pela las Papas Amarillas y cocínalas en una Olla Mediana con aproximadamente el 85 % del Agua y otra parte de la sal durante 18 a 20 minutos, hasta que estén tiernas al centro pero todavía enteras. Escúrrelas y mantenlas calientes.
Calienta aproximadamente el 95 % del Aceite Vegetal en una Sartén Antiadherente a 175 a 180 °C. Fríe las presas de cuy sin amontonarlas durante 6 a 8 minutos por lado, girándolas con las Pinzas de Cocina, hasta que estén bien doradas y crujientes y alcancen al menos 74 °C junto a la parte más gruesa de la carne, sin tocar el hueso. Retira sobre papel absorbente.
Licúa el Maní Tostado con el 15 % restante del Agua hasta obtener una crema ligeramente granulada. En una Olla Mediana, calienta el aceite restante y cocina la Cebolla Morada picada durante 5 minutos, hasta que esté suave. Agrega el Ajo, la Pasta de Ají Panca, el Comino Molido, la Pimienta Negra Molida y la sal restante; cocina 8 a 10 minutos, moviendo, hasta que el aderezo esté oscuro, brillante y sin sabor crudo de ají. Incorpora el maní licuado y cocina 4 minutos más, hasta obtener una salsa espesa pero fluida.
Incorpora las papas sancochadas a la salsa y muévelas con cuidado durante 2 minutos, solo hasta que queden bien bañadas. Pasa también las presas de cuy por el colorado durante 30 a 60 segundos, sin dejarlas hervir dentro de la salsa para conservar la piel. Sirve cada porción con Arroz Blanco Cocido, una papa bien bañada y una presa de cuy con salsa generosa. ¡Y listo! Colorado de verdad: ají panca, maní y cuy crujiente haciendo todo el ruido. 🐹