Contraste supremo definido por el dulzor meloso del dátil y el ahumado crujiente del tocino. Es el equilibrio perfecto de un bocado que estalla en texturas, con un corazón cremoso y una nuez que sorprende. El piqueo elegante y adictivo que nunca falta en las mejores celebraciones.

Precalienta el horno a 190 °C y cubre una bandeja con papel manteca. Abre cada dátil a lo largo, retira la pepa si la tiene y mantén el dátil unido como un librito.
Rellena cada dátil con una cucharadita de queso crema y un trozo de nuez. Cierra suavemente para que el relleno quede contenido, no aplastado.
Corta cada tira de tocino ahumado por la mitad. Envuelve cada dátil con media tira y asegura con un pincho pequeño si hace falta; la unión debe quedar hacia abajo en la bandeja.
Hornea los dátiles por 14 a 16 minutos, hasta que el tocino
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Pincela apenas con miel y espolvorea pimienta negra. Devuelve al horno por 2 minutos, solo para que el brillo se fije y el bocado quede más intenso.
Reposa 5 minutos antes de servir. Deben llegar tibios, con el dátil meloso, el centro cremoso y el tocino todavía crujiente.