Bebida arequipeña caliente, cremosa y especiada, hecha con arroz, frutos secos, coco, canela y leches concentradas. Es de esas tazas antiguas que abrigan sin pedir permiso: dulce, aromática y con cuerpo sedoso. Se sirve bien caliente, con un toque opcional de aguardiente para mantener su alma de verbena.

Hierve el agua con la canela en rama, el clavo de olor y el anís estrella por
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Retira las especias grandes de la olla. Licúa el arroz blanco, la almendra, las castañas, el ajonjolí, el coco rallado y las semillas de calabaza con parte de la infusión caliente por 1 minuto, hasta que la mezcla se vea beige y cremosa.
Cuela la mezcla hacia la olla con el resto de la infusión, presionando suave para extraer sabor sin pasar demasiada fibra. Cocina 6 minutos, moviendo, hasta que tome cuerpo ligero y aparezca una nata fina.
Agrega la leche evaporada, la leche condensada, el azúcar blanca, la esencia de vainilla y la sal. Calienta por 4 minutos, moviendo al fondo, hasta que la Diana quede cremosa, dulce y bien caliente sin pegarse.
Sirve bien caliente. Si va para adultos, pon un chorrito de aguardiente en cada taza antes de servir la bebida; debe llegar humeante, cremosa y con aroma de canela, anís y frutos secos.