Dulce amazónico de pulpa de cocona cocida con azúcar hasta quedar espeso y con brillo. El limón ordena la acidez y la canela en rama perfuma sin robar protagonismo. Queda entre mermelada y gel, con ese golpe ácido-dulce que te despierta la boca.

Lava la cocona, retira la parte oscura del tallo y córtala en trozos. Descarta zonas golpeadas o demasiado oscuras; la pulpa debe oler fresca, ácida y tropical.
Pon la cocona en una olla con el agua y la canela en rama. Cocina a fuego medio por 10 a 12 minutos, hasta que la fruta esté blanda y empiece a soltar jugo.
Retira la canela por un momento, aplasta la fruta con cuchara y agrega el azúcar rubia. Devuelve la canela y cocina 18 a 22 minutos, moviendo seguido, hasta que el dulce espese y se vea brillante.
Agrega el jugo de limón y cocina 2 minutos
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Retira la canela, pasa el dulce de cocona a frascos limpios y deja enfriar. Sirve a temperatura ambiente o frío; debe quedar ácido-dulce, brillante y con cuerpo entre mermelada y gel.