Emoliente caliente con base de cebada y cáscara de piña, perfumado con hierbas y especias. La linaza le da esa textura ligera y característica, entre bebida y abrigo. Oscuro, aromático y con un final cítrico que lo despierta.

Enjuaga la cebada y la linaza en colador hasta retirar polvo. Lava la cáscara de piña y ten listas la cola de caballo, el boldo, la hierbaluisa, la canela y el clavo de olor; aquí no hay glamour, hay olla con intención.
Pon el agua
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Agrega la linaza, la cola de caballo, el boldo y la hierbaluisa. Cocina suave 12 a 15 minutos, hasta que el emoliente se vea un poco más denso y el aroma herbal se note sin volverse amargo.
Cuela el emoliente presionando suavemente los sólidos, sin aplastar la linaza como si fuera puré. Devuelve el líquido a la olla, agrega la chancaca y calienta 3 minutos, hasta que se disuelva por completo.
Apaga el fuego y añade el jugo de limón justo antes de servir. Debe quedar caliente, oscuro, aromático y con una acidez final que lo levante, no con limón cocido y cansado.