Empanadas dulces tradicionales de Moquegua, hechas con una masa delicada de yemas, manteca, Oporto, canela y clavo. Se rellenan con dulce de membrillo, se hornean hasta dorar y terminan con azúcar impalpable. Pequeñas, fragantes y profundamente festivas.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Mezcla en un Bowl de Mezcla la Harina sin Preparar, el Azúcar Blanca, la Canela en Polvo y el Clavo de Olor Molido. Agrega la Manteca Vegetal fría en trozos y frótala con la harina durante 3 a 4 minutos, hasta obtener una mezcla arenosa y uniforme, sin grandes pedazos de grasa.
Añade aproximadamente el 75 % de la Yema de Huevo y todo el Vino Oporto. Mezcla y presiona la masa solo hasta que se una; debe quedar suave, compacta y moldeable, no elástica. Si quedan algunas grietas pequeñas está bien. Envuelve con Film Plástico y deja reposar 20 minutos en el refrigerador.
Precalienta el Horno a 180 °C. Divide la masa con una Balanza Digital en 12 porciones iguales y forma bolas. Estira cada una con el Rodillo de Amasar hasta obtener un círculo de unos 10 a 11 cm. Coloca 15 g de Dulce de Membrillo en el centro, dobla en media luna y presiona bien los bordes para sellarlos sin dejar aire atrapado.
Acomoda las empanadas en una Bandeja para Horno cubierta con Papel Manteca. Mezcla la yema restante con la Leche Fresca y pinta una capa fina sobre cada pieza con la Brocha de Cocina. Hornea durante 18 a 22 minutos, hasta que estén doradas en la superficie y firmes en la base.
Pasa las empanadas a una Rejilla Enfriadora y deja reposar 10 minutos. Cuando estén tibias, espolvorea la Azúcar en Polvo por encima. Sírvelas tibias o a temperatura ambiente: la masa debe quedar delicada y crocante, con centro suave de membrillo y perfume claro de vino y especias. ¡Y listo! Carnaval moqueguano en media luna. 🎭