Apio bien crujiente con palta cremosa y nueces para el golpe crocante. Se liga con mayonesa y limón: fresca, suave y con acidez medida. Textura protagonista: cruje, crema y termina en seco.

Corta el apio en medias lunas delgadas y ponlo en un bowl con agua y hielo por 8 minutos. Esto lo deja firme y crujiente, no fibroso ni flojo.
Escurre muy bien el apio y sécalo con papel absorbente. Este paso parece pequeño, pero manda: si el apio entra mojado, corta la mayonesa y apaga la textura.
Corta la palta en cubos medianos y báñala con parte del limón sutil. Mueve con cuidado para que se cubra sin romperse; queremos crema, no guacamole accidental.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

En un bowl mezcla la mayonesa, el resto del limón sutil, la sal y la pimienta negra. Debe quedar cremosa, ácida y ligera; si pesa demasiado, la ensalada se vuelve mazacote.
Une el apio, la palta, las nueces tostadas y el aderezo con movimientos amplios y suaves. Sirve al momento o enfría 5 minutos; debe sentirse crujiente, cremosa y con final seco de nuez.