Una ensalada serrana donde el choclo manda. Dulce, firme y jugoso, se mezcla con queso fresco, cebolla y un aliño cítrico que deja cada bocado limpio y sabroso. Sencilla, rendidora y con esa dupla de choclo con queso que nunca falla.

Hierve el agua y cocina el choclo por 12 a 15 minutos, hasta que los granos estén tiernos pero todavía firmes al morder. Escúrrelo bien y déjalo perder el vapor unos minutos; debe quedar húmedo y jugoso, no empapado.
Mientras se cocina el choclo, corta el queso fresco en cubos pequeños, la cebolla morada en pluma fina y pica el culantro. En un bowl mezcla el jugo de limón, el aceite vegetal y la sal durante unos 20 segundos, hasta que el aliño se vea brillante y ligeramente unido.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Junta el choclo ya tibio con el queso fresco, la cebolla y el culantro; vierte el aliño y mezcla con suavidad para no deshacer el queso. Sirve de inmediato o a temperatura ambiente. Si los granos siguen firmes, el queso conserva sus cubos y el limón se siente fresco sin dominar, salió como debía. ¡A comer!