Una ensalada de lentejas fresca, sustanciosa y muy casera. La legumbre queda tierna y suelta, rodeada de vegetales crocantes, palta cremosa y un aliño cítrico que la mantiene ligera; de esas comidas completas que también funcionan perfecto en la lonchera.

Enjuaga la lenteja en un colador y pásala a una olla con el agua. Lleva a hervor, baja a fuego medio-bajo y cocina por 22 a 26 minutos, hasta que esté tierna al morder pero conserve cada grano entero. Escurre y déjala en el colador unos 5 minutos, hasta que deje de botar vapor fuerte.
Mientras se cocinan las lentejas, corta el tomate en cubos pequeños, el pepino en medias lunas finas y la cebolla morada bien pequeña. Pica el
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

En un bowl mezcla el jugo de limón, el aceite de oliva y la sal hasta que el aliño se vea unido. Añade las lentejas cuando estén tibias o a temperatura ambiente, incorpora el tomate, pepino, cebolla y culantro, y mezcla suavemente. Corta la palta en cubos y agrégala al final con apenas unas vueltas para mantenerla entera. Sirve de inmediato o llévala en la lonchera bien fría. ¡Y listo! Si la lenteja sigue suelta, los vegetales crujen y la palta aparece cremosa entre los bocados, salió como debía. 🧡