Crocancia ahumada y una textura sedosa que redefine el confort en cada bocado. Es la unión perfecta entre la nobleza de la papa y la rebeldía del tocino bien dorado, todo ligado por una crema cítrica irresistible. Un clásico vibrante que eleva cualquier parrillada o almuerzo familiar.

Pela la papa y córtala en cubos medianos, parejos para que no haya unos crudos y otros deshechos. Pica la cebolla roja, la cebolla china y el perejil fino; corta el tocino en tiras cortas.
Pon la papa en una olla con el agua y la mayor parte de la
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Dora el tocino en sartén a fuego medio por 6 a 8 minutos, hasta que esté crocante y haya soltado grasa. Retíralo sobre papel absorbente y guarda una cucharada de esa grasa en la sartén.
Con esa grasa caliente, saltea la cebolla roja por 1 minuto, solo hasta quitarle el golpe crudo sin volverla dulce del todo. Apaga el fuego, agrega la papa tibia y mezcla con cuidado para que se impregne sin romperse.
En un bowl, mezcla la mayonesa, el yogur natural, el jugo de limón, la mostaza, la pimienta y el resto de la sal hasta que quede cremoso. Incorpora la papa tibia, la cebolla china, el perejil y la mayor parte del tocino. Mezcla con suavidad y termina con el tocino restante encima para mantener la crocancia.