Una ensalada andina fresca y bien graneada. La quinua se acompaña con choclo, queso fresco y aceituna, mientras el ají y el culantro levantan un aliño cítrico y limpio. Ligera pero con cuerpo, de esas que funcionan igual de bien solas o acompañando el almuerzo.

Enjuaga la quinua en un colador fino durante 1 minuto, frotándola suavemente hasta que el agua salga casi clara. Desgrana el choclo y lleva ambos a la olla con el agua y una parte de la sal; cuando hierva, baja a fuego medio-bajo y cocina 14 a 16 minutos, hasta que la quinua muestre su aro blanco, esté tierna y quede muy poco líquido. Apaga, destapa y déjala perder vapor 5 minutos para que termine suelta, no apelmazada.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Mientras la quinua termina, corta el queso fresco en cubos pequeños, pica las aceitunas, el ají amarillo sin venas ni pepas y el culantro. En un bowl amplio mezcla el jugo de limón, el aceite de oliva, la pimienta y el resto de la sal hasta que el aliño se vea brillante; incorpora allí el queso, las aceitunas, el ají y el culantro.
Cuando la quinua con choclo esté tibia y ya no bote vapor fuerte, agrégala al bowl y mezcla suavemente desde el fondo durante 30 segundos, solo hasta repartir el aliño sin romper el queso. Sirve tibia o a temperatura ambiente: la quinua debe quedar graneada, el choclo tierno y el aliño fresco, sin líquido acumulado en el fondo. ¡Y listo! Andina, sencilla y con ganas de otra cucharada. ✨