Una ensalada criolla de yuca, fresca y con bastante carácter. La cebolla, el ají amarillo y el limón contrastan con la yuca tierna, mientras el culantro deja el final aromático; sencilla, rendidora y perfecta para acompañar un almuerzo peruano.

Pela la yuca, corta los extremos y divídela en trozos medianos de unos 5 cm. Si ves una fibra central gruesa y accesible, retírala; la que quede será mucho más fácil de sacar después de la cocción.
Pon la yuca en una olla con el agua y la mayor parte de la sal. Lleva a hervor y cocina a fuego medio por 18 a 22 minutos, hasta que esté tierna hasta el centro y empiece a abrirse ligeramente en los bordes, pero todavía pueda cortarse sin deshacerse. No la uses si conserva un centro duro. Escurre bien y deja que pierda el vapor fuerte mientras preparas el aliño.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Mientras la yuca se cocina, corta la cebolla morada en pluma fina y el ají amarillo en tiras delgadas, sin venas ni semillas; pica el culantro. En un bowl mezcla el jugo de limón, el aceite de oliva, el comino, la pimienta y el resto de la sal hasta que el aliño se vea unido y brillante.
Cuando la yuca esté tibia, retira cualquier fibra central restante y córtala en cubos grandes. Agrégala al aliño junto con la cebolla, el ají amarillo y el culantro, y mezcla con suavidad hasta que todos los trozos queden ligeramente brillantes sin romperse. Sirve tibia o a temperatura ambiente. ¡Y listo! Si la yuca está suave, la cebolla sigue crocante y el limón se siente fresco sin dominar, salió como debía. 🧡