Frescura crocante y colores vivos en una ensalada de lechuga, tomate, pepino, zanahoria y choclo. El queso fresco suma cremosidad sencilla, mientras el limón y el aceite de oliva dejan todo brillante, ligero y directo. Una guarnición honesta, de mercado y con textura de verdad.

Hierve el agua con parte de la sal. Agrega el choclo y cocina 10 a 12 minutos, hasta que esté tierno y dulce. Escurre y deja entibiar antes de desgranar o cortar.
Lava y seca la lechuga. Corta el tomate y el pepino en medias lunas, ralla la
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Corta el queso fresco en cubos medianos. Debe sentirse presente en la ensalada, no perdido como migaja tímida.
Bate el jugo de limón, el aceite de oliva, el resto de la sal y la pimienta por 30 segundos, hasta que el aliño se vea brillante.
Mezcla la lechuga, el tomate, el pepino, la zanahoria, la cebolla, el choclo, el queso fresco y el perejil con el aliño. Mueve suave por 30 segundos y sirve al toque, mientras todo sigue crocante.