Una horiatiki de verdad: rústica, fresca y sin lechuga. Tomate jugoso, pepino, pimiento, aceitunas y feta forman una ensalada mediterránea salina y crujiente, ligada apenas con aceite de oliva, vinagre y orégano. Simple porque no necesita esconder nada.

Corta el tomate en gajos grandes, el pepino en medias lunas gruesas, el pimiento verde en tiras finas y la cebolla morada en pluma. Mantén los cortes rústicos y con tamaño suficiente para que cada verdura conserve su textura; esta ensalada no debe parecer un picadillo.
Pasa las verduras a un bowl y agrega las aceitunas, el vinagre tinto, la mayor parte del aceite de oliva, la
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Coloca el queso feta encima en uno o dos trozos grandes, sin desmenuzarlo. Termina con el resto del aceite de oliva y del orégano, y sirve de inmediato para conservar el contraste entre verduras jugosas, pepino crujiente y feta firme. Si queda un poco de jugo brillante en el fondo, salió como debía. ¡Y listo! Mediterráneo sin vueltas. 🫒