El equilibrio perfecto entre el frescor crocante y el umami vibrante. Mediante la técnica tradicional del majado, el pepino se quiebra para absorber cada gota de un aliño agridulce con el aroma profundo del sésamo y el ajo. Es el acompañamiento esencial, ligero y estimulante de nuestra cocina chifa. Directo, fresco y potente.

Lava los pepinos, corta las puntas y aplástalos con el lado plano del cuchillo hasta que se quiebren. Luego córtalos en bocados irregulares; deben verse rústicos, no como rodajas de decoración.
Mezcla el pepino con la sal y deja reposar 8 minutos, hasta que suelte un poco de agua y se sienta más firme. Escurre el líquido; si lo dejas, el aliño queda aguado.
Prensa el ajo y mézclalo con la salsa de soya, el
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Une el pepino escurrido con el aliño y el ajonjolí. Refrigera 5 minutos antes de servir, hasta que esté frío, brillante y bien crocante.