Espaguetis de despensa en su versión más esencial: ajo apenas dorado, aceite de oliva, chile y agua de cocción forman una película brillante que abraza la pasta. El perejil entra al final. Rápidos, baratos y simples, pero dependen por completo de no quemar el ajo.

Lamina fino el ajo y pica el perejil. Usa los Fideos en formato espagueti. Ten todo listo antes de empezar: desde que el ajo toca el aceite, esta receta avanza rápido y no conviene detenerse a picar nada.
Lleva el agua a hervor fuerte en una olla grande, agrega la sal de mesa y cocina los Fideos hasta 1 minuto antes del punto al dente indicado en el paquete. Antes de escurrir, reserva aproximadamente 150 ml del agua de cocción; debe verse ligeramente turbia por el almidón.
Mientras hierve la pasta, pon el aceite de oliva virgen, el
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Pasa la pasta casi al dente a la sartén y agrega primero unos 80 ml del agua reservada. Cocina y mueve enérgicamente durante 1 minuto, añadiendo pequeños chorros adicionales solo si hace falta. El objetivo es que agua, almidón y aceite formen una cobertura brillante y ligeramente cremosa, sin charcos de aceite en el fondo.
Apaga el fuego, agrega el perejil y mezcla durante unos segundos. Sirve inmediatamente. Los espaguetis deben quedar al dente, sueltos y brillantes, con sabor definido a ajo y aceite de oliva y un picor discreto; no secos, pero tampoco nadando en grasa. 🍝