Un plato chifa construido alrededor del contraste: fideos dorados y quebradizos bajo un taypa abundante, brillante y lleno de wok. La salsa va ablandando unas zonas mientras otras conservan el crujido, así que cada bocado cambia entre jugoso y crocante. Lo difícil es no empezar a buscar deliberadamente las esquinas que todavía suenan.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Corta la pechuga de pollo, la carne de cerdo y la carne de res en láminas o tiras finas de tamaño parecido. Limpia los langostinos y corta el brócoli, la col china, el holantao, el pimiento, los champiñones y la cebolla china en piezas cómodas de comer. Pica fino el ajo y el kión. Una vez caliente el wok, todo va a moverse rápido.
Mezcla el pollo, el cerdo y la res con algo más de un tercio de la salsa de soya, algo más de un tercio de la maicena, toda la pimienta blanca y una cuarta parte de la sal. Masajea durante 30 segundos y deja reposar mientras preparas los fideos; la capa debe ser fina, no una pasta blanca alrededor de la carne.
Lleva el agua a hervor con el resto de la sal y cocina los fideos chinos durante 2 a 3 minutos, solo hasta que se doblen sin romperse y todavía tengan resistencia al morder. Escúrrelos muy bien y déjalos 5 minutos en el colador para que pierdan vapor y humedad superficial.
Calienta cerca de dos tercios del aceite vegetal en el wok a fuego medio-alto. Divide los fideos en dos tandas, extiende cada una como un disco grueso y dóralos 3 a 4 minutos por lado, presionando apenas, hasta que tengan una superficie bien dorada y crocante sin convertirse en fideos duros hasta el centro. Retira sobre papel absorbente y mantenlos separados.
Sube el wok a fuego fuerte y agrega el resto del aceite vegetal. Saltea las carnes marinadas durante 2 a 3 minutos, separándolas con la espátula, hasta que estén doradas por fuera pero aún les falte un poco al centro. Añade los langostinos, el ajo y el kión y saltea 60 a 90 segundos más, solo hasta que los langostinos empiecen a ponerse rosados. Retira todo a un bowl; terminará de cocinarse en la salsa.
Con el wok todavía fuerte, agrega el brócoli, la col china, el holantao, el pimiento y los champiñones. Saltea 2 minutos, hasta que el color se avive y las verduras sigan firmes. Devuelve las carnes y añade la salsa de ostión, el resto de la salsa de soya, el azúcar, el aceite de ajonjolí y cuatro quintas partes del caldo de verduras. Cocina 2 minutos, moviendo constantemente, para que las proteínas terminen de cocinarse y la salsa hierva de forma pareja.
Disuelve el resto de la maicena en el resto del caldo de verduras y viértelo en el wok mientras mezclas. Cocina 45 a 60 segundos, hasta que la salsa quede brillante, fluida y lo bastante espesa para cubrir una cuchara, no gelatinosa. Incorpora los huevos de codorniz y la cebolla china, mezcla apenas y apaga. Coloca los fideos crocantes en una fuente y vierte el taypa encima justo antes de comer: debe mojar el centro mientras los bordes siguen crujiendo. Ese sonido dura poco; aprovéchalo. 😌