Un básico criollo de olla, cremoso y profundamente casero. El frejol canario queda meloso, con granos todavía enteros y un fondo sabroso de panceta, cebolla y ajo. Sencillo, rendidor y de esos acompañamientos que terminan definiendo todo el almuerzo.

Enjuaga el frejol canario, ponlo en la olla a presión con el agua y ciérrala correctamente. Cuando alcance presión, baja a fuego medio y cocina 30 a 35 minutos; luego apaga y deja que la presión baje por sí sola durante unos 10 minutos antes de abrir. Los frejoles deben quedar muy tiernos y fáciles de aplastar, pero todavía conservar varios granos enteros.
Corta la panceta en cubos pequeños y pica fina la cebolla y el ajo. Calienta el
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Agrega el aderezo a los frejoles con su líquido y cocina destapado a hervor suave durante 8 a 10 minutos, moviendo de vez en cuando. Aplasta contra la pared de la olla unos cuantos frejoles para espesar naturalmente y continúa hasta que el caldo quede cremoso y adherido a los granos, no aguado. Termina con el resto de la sal y el orégano seco frotado entre las manos. Sirve bien caliente: deben quedar melosos, con frejoles enteros todavía visibles. ¡Y listo! Olla criolla resuelta como manda el almuerzo. 🥘