Puré espeso y rústico de frijoles cocidos, refritos en manteca de cerdo con cebolla para sacar un sabor profundo. La textura correcta es densa y cremosa, y al mover la espátula el frijol se despega del fondo como una masa. Caliente, contundente y listo para coronar con queso fresco y algo crujiente.

Pica la cebolla blanca bien fina y machaca el ajo. Ten los frijoles cocidos con su líquido a la mano; si vienen muy secos, el agua entra poco a poco para controlar la textura.
Derrite la manteca de cerdo a fuego medio y sofríe la cebolla con una pizca de sal por 8 minutos, hasta que esté suave, ligeramente dorada y huela dulce.
Agrega el ajo y el
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Añade los frijoles cocidos y el resto de la sal. Machaca mientras se calientan por 5 minutos, dejando algunos trozos para que no quede puré plano.
Agrega el agua de a pocos y sigue moviendo 5 a 7 minutos, hasta que el frijol esté espeso, cremoso y se despegue del fondo como una masa suave. Sirve caliente con queso fresco desmenuzado y totopos de maíz si los usas.