Galletas de avena caseras, mantequillosas y con mucha textura. Los bordes quedan ligeramente crocantes mientras el centro sigue suave y masticable, con azúcar rubia y canela acompañando a la avena sin esconderla; simples, rendidoras y perfectas para el lonche.

Precalienta el horno a 180 °C y cubre una bandeja con papel manteca. Deja espacio suficiente para formar las galletas después: esta masa se expande mientras se hornea.
Mezcla la avena, la harina, el bicarbonato, la canela y la sal en un bowl hasta que los secos queden bien repartidos. No hace falta cernirlos.
Bate la
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Agrega el huevo y la vainilla y bate unos 30 segundos, solo hasta que la base quede lisa. Incorpora los secos y mezcla con una espátula hasta que desaparezca la harina suelta; detente ahí. La masa debe quedar espesa, húmeda y cargada de avena, no batida como una masa de queque.
Divide la masa en 18 porciones y forma bolas sin compactarlas demasiado. Colócalas separadas en la bandeja y hornéalas por 11 a 13 minutos, hasta que los bordes estén ligeramente dorados y firmes, mientras el centro todavía se vea suave y apenas húmedo. Déjalas reposar 5 minutos en la bandeja antes de moverlas a una rejilla. ¡Y listo! Al enfriar deben sostenerse bien, con borde ligeramente crocante y centro masticable. 🧡