Un clásico mexicano fresco y sin complicaciones. Palta cremosa con cebolla, tomate, chile y culantro, levantada con lima y sal. Queda untuoso pero con trozos, cítrico sin exceso y perfecto para picar o acompañar comida recién hecha.

Pica muy fino la cebolla blanca, el jalapeño y el culantro. Retira las semillas y venas gruesas del jalapeño si buscas un picor moderado; corta el tomate en cubos pequeños y descarta el exceso de jugo para que el guacamole no quede aguado.
Pasa la pulpa de la palta al bowl, agrega el jugo de lima y la sal, y machaca durante 30 a 45 segundos, hasta obtener una base cremosa pero con algunos trozos suaves. Incorpora el tomate, la cebolla, el jalapeño y el culantro con movimientos cortos, solo hasta repartirlos. Sirve inmediatamente: debe quedar fresco, brillante y con la palta todavía protagonista.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
