La esencia de la Amazonía en un plato de cocción lenta. El majaz, carne de monte por excelencia, se funde con la yuca en un caldo denso y aromático gracias al ají dulce y el culantro de monte. Un guiso rústico, potente y profundamente reconfortante que celebra la biodiversidad de nuestra selva.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Corta la pierna de majaz en trozos medianos, seca bien la superficie y sazona con parte de la sal, la pimienta y el comino. Pela la yuca, retira la hebra dura del centro y córtala en trozos grandes.
Pica la cebolla roja, machaca el ajo, corta el ají dulce en tiras finas, pica el tomate y reserva el sacha culantro para usarlo en dos momentos.
Calienta el aceite en una olla grande y dora el majaz por 8 a 10 minutos, girando los trozos hasta que tengan bordes dorados. Ese fondo es lo que luego vuelve sabroso el caldo.
Retira la carne y, en la misma olla, cocina la cebolla roja por 6 minutos, hasta que se ponga suave. Agrega el ajo, el ají dulce, el tomate y la mitad del sacha culantro; cocina por 5 minutos, hasta que el aderezo huela fresco pero ya no crudo.
Devuelve el majaz a la olla, agrega el agua y el resto de la sal. Cocina tapado a fuego bajo por 70 a 80 minutos, hasta que la carne esté tierna y el caldo tome color profundo.
Agrega la yuca y cocina destapado por 20 a 25 minutos, hasta que esté suave y empiece a soltar almidón en el caldo. Si algunas esquinas se deshacen un poco, vas bien: eso espesa el guiso.
Apaga el fuego, mezcla el resto del sacha culantro y deja reposar 5 minutos. Sirve muy caliente, con caldo denso, yuca suave y la carne bien salseada.