Una chicha morada convertida en un sorbete intenso y refrescante. El maíz morado conserva su carácter entre piña, canela, clavo y un final de limón, con una textura fina que se derrite limpia en la boca. Morado, cítrico y helado: una cucharada sabe inmediatamente a Perú.

Enjuaga el maíz morado y ponlo en la olla con el agua, la cáscara de piña, la canela y el clavo. Cuando rompa hervor, baja a fuego medio-bajo y cocina durante 30 minutos, hasta que el líquido esté morado muy oscuro, aromático y claramente más intenso que una chicha lista para beber.
Cuela la chicha y devuelve el líquido a la olla. Cocina a fuego medio durante 6 a 8 minutos, hasta reducirlo a aproximadamente 750 ml
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Deja enfriar la base durante 20 minutos, hasta que esté tibia y ya no desprenda vapor. Incorpora entonces el jugo de limón y mezcla bien; debe sentirse algo más dulce y ácido de lo que beberías como chicha, porque el congelado suavizará ambos sabores.
Pasa la mezcla a un recipiente ancho y congela durante 4 horas. Durante las primeras 3 horas, raspa y mezcla enérgicamente cada 45 minutos, rompiendo los cristales de los bordes e incorporándolos al centro; en la última hora déjalo terminar de afirmarse. Sirve cuando esté firme pero pueda sacarse con cuchara y se deshaga en cristales muy finos, no en bloques de hielo. ¡Y listo! Debe saber a chicha morada antes de que el frío te recuerde que estás comiendo helado. 😌