Cremoso, frío y con el carácter del pisco sour: leche condensada y crema de leche como base, perfume cítrico de limón y el golpe aromático del amargo de angostura. No necesita máquina: el azúcar y el alcohol hacen el trabajo para que quede suave al servir. Un clásico peruano, pero en cucharadas.

Ralla el limón sin llegar a la parte blanca y exprime el jugo de limón. La ralladura debe oler fresca, no amarga.
Mezcla la leche condensada con el pisco quebranta, el jugo de limón, la ralladura de limón, el amargo de angostura y la sal. Bate 30 segundos, hasta que quede liso y con aroma claro a pisco sour.
Bate la crema para batir bien fría por 3 a 4 minutos
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Incorpora la base de pisco sour a la crema batida en 3 tandas, con movimientos envolventes. La mezcla debe quedar aireada, pareja y todavía espesa.
Pasa la mezcla a un recipiente hermético, cubre la superficie con film y congela por 6 horas, hasta que el helado esté firme pero todavía cremoso al sacar una cuchara.
Antes de servir, deja el helado 5 minutos a temperatura ambiente. Debe salir suave, cítrico y cremoso, con el pisco presente sin quemar.