Clara cuajada con puntilla crocante y yema líquida: el huevo frito que le da carácter a cualquier plato. Solo huevo, aceite y sal, pero bien ejecutados: dorado en los bordes, suave al centro. Directo, rápido y con ese crujido que avisa “ya está”.

Casca el huevo en un bowl pequeño para revisar que la yema esté entera. Este paso parece exquisito, pero evita romper la yema directamente sobre el aceite caliente.
Calienta el aceite vegetal en una sartén antiadherente a fuego medio-alto por 1 minuto, hasta que brille y una gotita de clara chisporrotee al tocarlo.
Desliza el huevo sobre el aceite caliente y cocina 60 a 90 segundos. Inclina la sartén y baña solo la clara con aceite caliente, hasta que esté cuajada, con bordes dorados y yema todavía líquida.
Retira el huevo con espátula, sazona con sal y sirve al toque. Debe sonar crujiente en la puntilla y romper yema apenas lo cortes.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
