Humitas norteñas saladas de choclo fresco, suaves y húmedas, con un aderezo corto de ají amarillo y grasa de pella. El queso fresco queda escondido en el centro y la panca aporta ese aroma inconfundible de maíz recién cocido. Desayuno de canasta humeante: sencillo, rendidor y hecho para abrir todavía tibio.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Escoge 16 pancas de choclo anchas y sin roturas, lávalas y pásalas por agua hirviendo durante 2 minutos, hasta que estén flexibles y se puedan doblar sin quebrarse. Escúrrelas y sécalas ligeramente; reserva también algunas tiras finas de panca o ten listo el pabilo para cerrar las humitas.
Derrite la grasa de pella en una sartén a fuego medio. Agrega la cebolla y cocina por 5 minutos, hasta que esté muy suave y translúcida; incorpora el ajo, el ají amarillo y dos quintas partes de la sal y cocina 2 minutos más, hasta que el ají pierda el aroma crudo pero no llegue a dorarse. Retira del fuego.
Procesa el choclo en tandas hasta obtener una pasta espesa con grano muy fino, pero no completamente líquida. Mézclala con el aderezo y el resto de la sal y cocina a fuego medio-bajo por 8 a 10 minutos, removiendo constantemente, hasta que la masa esté brillante, espesa y una pasada de la cuchara deje un surco que se cierre lentamente. Retírala del fuego y deja que entibie 5 minutos.
Cruza 2 pancas por humita. Coloca una porción de masa en el centro, acomoda un bastón de queso fresco y cúbrelo con un poco más de masa. Dobla las pancas sobre el relleno formando un paquete firme y átalo con pabilo, sin estrangularlo: la masa necesita un pequeño margen para expandirse con el vapor. Repite hasta formar 8 humitas.
Pon el agua en una olla grande con la vaporera y llévala a hervor. Acomoda las humitas sin comprimirlas, tapa y cocina al vapor por 35 a 40 minutos, manteniendo vapor constante y comprobando que la olla no se quede sin agua. Están listas cuando la panca se vea más opaca y amarillenta, la masa esté firme al presionarla suavemente y se desprenda de la hoja sin quedar pastosa. Apaga el fuego y déjalas reposar 5 minutos antes de abrir. ¡Y listo! Chala afuera, queso adentro y choclo mandando.