Salsa amazónica espesa de maní tostado, con picor directo de ají amazónico y el perfume del sacha culantro. Queda cremosa, con cuerpo, y se sirve caliente sobre yuca sancochada. De esas salsas que te piden pan… pero acá se respeta la yuca.

Tuesta el maní en sartén seca a fuego medio por 6 a 8 minutos, moviendo seguido, hasta que huela profundo y tome color dorado suave. No lo dejes oscurecer: el amargo se nota rápido.
En la misma sartén, tuesta la harina de maíz por 2 a 3 minutos, moviendo sin parar, hasta que suelte olor a cereal y se vea apenas más dorada.
Licúa el maní tostado, la harina de maíz, el ajo, el ají pipí de mono, el sacha culantro, la
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Calienta el aceite vegetal en una olla a fuego medio y vierte el licuado. Cocina por 8 a 10 minutos, moviendo seguido, hasta que la salsa esté brillante, cremosa y sin sabor a harina cruda.
Agrega el resto del agua si la salsa espesa demasiado y cocina 1 minuto más. Debe caer pesada de la cuchara, pero seguir siendo salsa; sírvela caliente o tibia.