Tiernas pero crujientes: judías verdes blanqueadas y luego salteadas con ajo en aceite de oliva. Es una guarnición rápida, de aroma limpio y textura viva. El truco es no pasarlas: verde brillante, mordida fresca y listo.

Corta las puntas de las judías verdes y deja el ajo bien picado. Ten listo un bowl con parte del agua y el hielo; ese frío corta la cocción y mantiene el verde despierto.
Hierve el resto del agua con la mayor parte de la sal. Agrega las judías verdes y blanquéalas 2 a 3 minutos, hasta que estén verde brillante y apenas tiernas.
Pasa las judías verdes al bowl frío por 1 minuto, luego escúrrelas muy bien. Si entran mojadas a la sartén, saltean menos y sudan más; ese es el camino corto al vegetal aburrido.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Calienta el aceite de oliva y agrega el ajo por 20 a 30 segundos, hasta que huela bien sin dorarse oscuro. Añade las judías verdes, el resto de la sal y la pimienta; saltea 2 minutos, hasta que queden brillantes y tierno-crujientes.