Cremoso, frío y con ese sabor acaramelado que hace inconfundible a la lúcuma. La leche evaporada le da cuerpo y un poco de agua lo mantiene bebible: un jugo peruano rápido, sencillo y perfecto para desayuno o lonche.

Lava y abre las lúcumas. Retira la pepa, desprende toda la pulpa madura con ayuda de un cuchillo y descarta la cáscara. La fruta debe estar amarilla, suave y aromática; si está dura o seca, el jugo quedará terroso y costará licuarlo.
Pon la pulpa en la licuadora con la leche evaporada, el azúcar y aproximadamente la mitad del agua. Licúa por 40 a 50 segundos, hasta que quede completamente liso, cremoso y sin trozos de fruta.
Agrega el resto del agua y el hielo. Licúa otros 10 a 15 segundos, solo hasta enfriar y ajustar la textura. Debe caer del vaso de la licuadora en un chorro cremoso pero continuo
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
