Esencia amazónica profunda definida por el color morado intenso del ungurahui y su textura cremosa. Un elixir que captura la fuerza de la palmera de la selva baja, ofreciendo un sabor terroso y frutal incomparable. Nutritivo, denso y cargado de identidad regional.

Revisa la pulpa de ungurahui y asegúrate de que esté fría pero flexible. Si está muy firme, déjala 5 minutos a temperatura ambiente para que la licuadora no pelee desde el primer segundo.
Licúa la pulpa de ungurahui con parte del agua y el azúcar blanca por 45 segundos, hasta que el color se vea morado profundo y la mezcla esté cremosa. No agregues toda el agua de golpe: primero hay que construir cuerpo.
Agrega el resto del agua y licúa 20 a 30 segundos más, hasta que el jugo quede fluido pero todavía denso. Si lo quieres más ligero, ajusta con un chorrito de agua fría, no con apuro.
Agrega el hielo, mezcla apenas y sirve frío. El jugo debe quedar morado intenso, cremoso y con sabor terroso-frutal; si queda aguado, el ungurahui perdió la voz.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
