Un guiso ancestral que captura la esencia de los Andes mediante el umami de las setas y la frescura del huacatay. Es un abrazo cálido y reconfortante que celebra la cosecha de la tierra con una textura melosa irresistible. Un festín rústico para el alma.

El kapchi de setas debe quedar cremoso, no aguado. Limpia las setas y los champiñones
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Derrite la mantequilla en una olla y sofríe la cebolla roja por 6 minutos, hasta que esté suave y dulce. Agrega el ajo, el ají panca, el comino y la pimienta; cocina 2 minutos más, hasta que el aderezo huela profundo.
Agrega la papa amarilla, las habas, el agua y la sal. Cocina semi tapado por 12 minutos, hasta que la papa esté casi tierna y las habas mantengan color.
Incorpora las setas y los champiñones. Cocina por 5 minutos, moviendo suave, hasta que suelten aroma y queden tiernos pero no reducidos a nada.
Bate los huevos con la leche evaporada y baja el fuego. Vierte la mezcla poco a poco, moviendo constante por 2 minutos, hasta que el guiso se vea meloso sin huevos cortados.
Agrega el queso fresco, el huacatay, la hierbabuena y el rocoto si lo quieres más despierto. Cocina 1 minuto y apaga. Sirve caliente, con la papa entera, las setas visibles y la crema bien ligada.