Un kétchup casero de tomate intenso, agridulce y brillante. La acidez y el dulzor quedan bien equilibrados sobre una base concentrada, con especias apenas perceptibles al fondo; rápido, económico y peligrosamente fácil de ponerle a todo.

Pon en una cacerola la pasta de tomate, el agua, el vinagre de manzana, el azúcar rubia, la cebolla en polvo, el ajo en polvo, la mostaza en polvo y la sal. Mezcla con un batidor hasta obtener una salsa roja, lisa y sin grumos antes de encender el fuego.
Lleva la mezcla a un hervor suave y baja inmediatamente a fuego bajo. Cocina 12 a 15 minutos, moviendo con frecuencia y pasando la espátula por el fondo, hasta que el kétchup esté
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Apaga el fuego y deja entibiar el kétchup unos 5 minutos antes de pasarlo a un frasco limpio. Guárdalo refrigerado y sírvelo frío o a temperatura ambiente. ¡Y listo! Cuando caiga lentamente de la cuchara y primero se sienta el tomate, seguido por dulzor y acidez equilibrados, quedó como debía. 🧡