Lawa andina espesa: el chuño liga el caldo y deja esa textura cremosa con cuerpo. Se cocina con cordero y verduras, y se termina con hierbas que perfuman sin tapar el sabor. Sale reconfortante, densa y de altura, con papa y verdes al punto. Una sopa con historia, directa y sabrosa.

Corta la carne de cordero en trozos medianos. Pica la cebolla roja, el ajo y el huacatay; pela la papa blanca y la zanahoria en cubos medianos, y corta la
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Calienta el aceite vegetal y dora el cordero por 6 minutos, hasta que tome color por fuera. Agrega la cebolla roja y cocina 5 minutos, hasta que esté suave y dulce.
Agrega el ajo, el comino, la pimienta, la sal y el agua. Hierve suave por 30 minutos, hasta que el caldo huela profundo y el cordero empiece a ponerse tierno.
Agrega la papa blanca, la zanahoria y las habas. Cocina por 12 minutos, hasta que la papa esté casi suave. Disuelve la harina de chuño con un poco de caldo tibio en un bowl y échala en hilo, moviendo para que espese sin grumos.
Cocina la lawa 5 minutos más, moviendo suave, hasta que esté espesa y cremosa pero todavía fluya como sopa. Si se pega al fondo, baja el fuego: el chuño espesa rápido.
Agrega la acelga, el orégano seco y el huacatay. Cocina 2 minutos, solo hasta que los verdes se ablanden y el aroma suba. Sirve muy caliente, densa y con bastante caldo ligado.