Potencia amazónica concentrada en un cóctel vibrante de notas terrosas y cítricas. Es el alma de nuestra selva, un brebaje revitalizante que despierta los sentidos y reconecta con la energía ancestral. Refrescante, potente y con ese carácter único que solo el oriente peruano puede ofrecer.

En una jarra, mezcla el macerado de cortezas amazónicas con el chuchuhuasi si lo vas a usar. Debe oler herbal, terroso y potente, sin necesidad de agregar más alcohol.
Agrega el jugo de limón, el jugo de camu camu y la miel de abeja. Mueve por 30 segundos, hasta que la miel se disuelva y la mezcla se vea brillante.
Añade el hielo y mueve por 15 segundos, solo para enfriar sin aguar demasiado. El trago debe sentirse frío, ácido y todavía con carácter de macerado.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
