Sopa emblemática de Huánuco con gallina, papa blanca y amarilla, coronada con aderezo de ají mirasol y cebolla. La papa amarilla se deshace para espesar el caldo mientras la blanca conserva trozos suaves. Humeante, sustanciosa y profundamente ligada a las celebraciones huanuqueñas.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Pela la papa amarilla y la papa blanca. Corta la amarilla en trozos medianos y la blanca en trozos algo más grandes. Corta la cebolla morada en gajos o pluma gruesa, machaca el ajo y pica el perejil. Mantén las papas cubiertas con un poco del agua medida mientras terminas de alistar.
Pon las presas de gallina en una olla grande con toda el agua, el apio, la mitad del ajo, el orégano seco y el 60 % de la sal. Lleva a hervor, retira la espuma superficial y cocina a fuego suave durante 60 minutos, parcialmente tapado, hasta que la gallina esté tierna y el caldo tenga sabor profundo.
Retira el apio. Agrega la papa blanca y la papa amarilla al caldo y cocina a hervor suave durante 20 minutos. Mueve con cuidado solo un par de veces: la papa amarilla debe empezar a deshacerse y espesar el caldo, mientras la blanca debe quedar tierna pero todavía reconocible.
Mientras se cocinan las papas, calienta el aceite vegetal en una sartén. Agrega la cebolla morada y cocina 5 minutos, hasta que esté suave pero conserve forma. Incorpora el resto del ajo, la pasta de ají mirasol, el comino, la pimienta negra y el 40 % restante de la sal. Cocina 5 minutos más, hasta que el ají pierda el sabor crudo y el aderezo quede brillante.
Prueba el locro y aplasta suavemente algunos trozos de papa amarilla contra la pared de la olla si necesitas más cuerpo. Sirve en plato hondo una presa de gallina con bastante caldo y papa. Corona cada porción con el aderezo de mirasol caliente y termina con el perejil picado. Sirve inmediatamente, bien humeante.