Carne amazónica magra, marinada y asada hasta quedar dorada por fuera y tierna por dentro. El vino tinto, el ajo y el sachaculantro le dan ese golpe profundo, medio silvestre, que no se olvida. Fuego parejo, reposo y corte limpio: ahí está el respeto al majaz.

Limpia la pierna de majaz, retira excesos duros de grasa o membrana y haz cortes superficiales en la carne. Sazona con parte de la sal, la pimienta y el comino; esos cortes ayudan a que la marinada entre sin destrozar la pieza.
Mezcla el vino tinto, parte del
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Acomoda el majaz en una bandeja, vierte alrededor el fondo de res y el resto del aceite vegetal. Hornea a 180°C por 75 minutos, bañando la carne con sus jugos cada 20 minutos, hasta que esté dorada y firme pero no seca.
Mientras el asado termina, pela la yuca y hiérvela con el agua y la sal por 22 minutos, hasta que esté suave al centro. Escurre y mantenla tibia.
Retira el majaz del horno y déjalo reposar 12 minutos antes de cortar. Ese reposo evita que los jugos se pierdan en la tabla.
Corta el majaz asado en tajadas limpias y sírvelo caliente con la yuca y los jugos de la bandeja por encima. La carne debe quedar dorada, aromática y con mordida tierna.