Delicada infusión de perfil floral y calidez reconfortante. Es el remedio ancestral de nuestros hogares, una bebida que invita a la calma y equilibra el espíritu con su sutileza dorada. Una caricia líquida esencial para finalizar el día con serenidad.

Calienta el agua hasta que rompa hervor suave. Apaga el fuego y espera 30 segundos para que baje el golpe de calor.
Agrega la manzanilla, tapa y deja infusionar por 5 a 6 minutos, hasta que el aroma esté floral y el color se vea dorado suave.
Cuela el mate y sírvelo caliente. Debe quedar delicado, perfumado y limpio; si se deja demasiado tiempo, la manzanilla se vuelve amarga.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
