Una salsa arequipeña de huacatay y ají mirasol con carácter propio. Cremosa y tostada, combina maní, queso fresco y un picor herbal que permanece sin volverse pesado. La primera cucharada suele ser toda la excusa necesaria para cortar otra papa.

Abre el ají amarillo, retira venas y pepas y córtalo en trozos; pica la cebolla y el ajo y separa las hojas de huacatay de los tallos gruesos. Calienta el aceite y cocina la cebolla, el ajo y el ají por 4 minutos, hasta que estén suaves y fragantes; agrega la pasta de ají mirasol y cocina 2 minutos
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Pasa el salteado a la licuadora y añade la leche evaporada, el queso fresco, la galleta de soda y la sal. Licúa por 45 a 60 segundos, deteniéndote una vez para bajar lo que quede en las paredes, hasta obtener una crema espesa, homogénea y de verde intenso, capaz de cubrir una cuchara sin escurrirse como líquido. ¡Y listo! Prueba una cucharada antes de guardarla; entenderás por qué la ocopa rara vez llega intacta hasta el plato.