Ocopa cremosa y con cuerpo, con huacatay marcado y un fondo de maní y nueces que le da esa untuosidad seria. Va fría sobre papa sancochada y se remata con huevo y aceituna: clásico, directo y bien peruano. Cuando la licúas fino, queda pálida, sedosa y con sabor que se queda.

Cocina la papa blanca en el agua con parte de la
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Calienta el aceite vegetal y cocina la cebolla roja por 4 minutos, hasta que esté suave. Agrega el ají amarillo, el ajo molido, la pasta de ají mirasol y el huacatay; saltea 3 minutos, solo hasta que huela intenso y verde.
Tuesta el maní y la nuez en sartén seca por 3 a 4 minutos, moviendo seguido, hasta que huelan a fruto seco y apenas tomen color. No los quemes: una nota amarga malogra la ocopa.
Licúa el aderezo con el maní, la nuez, el queso fresco, la leche evaporada, la galleta de soda, el resto de la sal y la pimienta negra por 1 a 2 minutos, hasta que la salsa quede sedosa, pálida y espesa.
Pasa la salsa a un bowl y refrigera 10 minutos, hasta que tome cuerpo frío. Si al moverla cae pesada y cubre la cuchara, está en punto para bañar la papa.
Coloca la lechuga, acomoda la papa en rodajas y cubre con la ocopa fría. Termina con huevo en mitades y aceituna negra encima; sirve al toque, con la salsa cremosa y bien marcada de huacatay.