Paiche crujiente por fuera y jugoso por dentro, con ese dorado que suena al morder. Los patacones salen firmes y crocantes, y la cocona con ají charapita te limpia el paladar con acidez fresca. Amazonía directa: sencillo, potente y bien ejecutado.

Corta el paiche en porciones gruesas y sécalo muy bien. Pela los plátanos verdes y córtalos en trozos grandes; la fritura funciona mejor si todo entra seco y ordenado.
Pica la cocona, la cebolla roja, el ají y el sachaculantro. Mezcla con el jugo de limón y una parte de la sal
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Calienta el aceite a fuego medio-alto y fríe los plátanos por 5 minutos, hasta que estén amarillos intensos y apenas suaves. Retira sobre papel y aplástalos en discos firmes.
Vuelve a freír los patacones por 3 minutos por lado, hasta que queden dorados y crocantes. Sazona con una parte de la sal apenas salgan del aceite.
Sazona el paiche con el resto de la sal y la pimienta. Pásalo por almidón de yuca, sacudiendo el exceso; queremos una capa fina, no armadura medieval.
Fríe el paiche en el aceite caliente por 3 minutos por lado, hasta que esté dorado y el centro quede jugoso. Si las piezas son muy gruesas, dale 1 minuto extra por lado.
Sirve el paiche frito con los patacones calientes y la salsa de cocona al lado. El contraste manda: pescado crujiente, plátano firme y salsa que despierte todo.