Panqueques americanos altos, tiernos y dorados, hechos con una masa sencilla de leche, huevo y mantequilla. El polvo de hornear hace el trabajo pesado y una mezcla corta mantiene la miga suave; desayuno rápido, económico y listo para recibir el acompañamiento que tengas en casa.

Mezcla la harina, el polvo de hornear, el azúcar y la sal en un bowl hasta repartirlos de manera uniforme. Así el levado queda parejo y todos los panqueques suben más o menos igual.
Derrite la mantequilla y reserva una pequeña parte para la sartén. En otro bowl mezcla la leche, los huevos, la vainilla y el resto de la mantequilla. Vierte los líquidos sobre los secos y mezcla solo hasta que desaparezca la harina suelta; unos grumos pequeños están bien. Deja reposar la masa
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-bajo y úntala ligeramente con la mantequilla reservada. Vierte aproximadamente 60 ml de masa por panqueque y cocina 2 a 3 minutos, hasta que aparezcan burbujas en la superficie, algunas revienten y los bordes comiencen a verse firmes y opacos.
Voltea cada panqueque una sola vez y cocina 1 minuto más, hasta que la segunda cara esté dorada y el centro se sienta firme al tocarlo suavemente. Repite hasta obtener unos 8 panqueques. Sírvelos tibios. ¡Y listo! Deben quedar dorados por fuera, suaves por dentro y suficientemente altos para que al partirlos se vea una miga aireada. 🧡