Pasta de ají mirasol de color naranja intenso, espesa y bien homogénea. Se logra rehidratando el ají, hirviéndolo hasta que quede blando y luego licuándolo con aceite vegetal, agua y sal hasta que no haya grumos. Es una base directa para guisos y aderezos: frutal, con picor moderado y sabor concentrado.

Abre los ajíes mirasol a lo largo y retira venas, pepas y cabitos. Sacúdelos bien; esta parte parece chica, pero manda en el amargor final.
Cubre los ajíes con parte del agua caliente y déjalos reposar 10 minutos, hasta que se ablanden un poco y recuperen flexibilidad. Descarta esa agua para limpiar el sabor.
Pasa los ajíes a una olla, cúbrelos con más agua y hierve suave por 12 a 15 minutos, hasta que estén blandos al presionarlos. Escurre y deja que boten vapor 2 minutos.
Licúa los ajíes con el aceite vegetal, la sal y el resto del
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Si quieres una pasta más fina para aderezos delicados, pásala por colador de malla fina. Guarda la pasta de ají mirasol en recipiente limpio y deja enfriar antes de refrigerar.