Sabor ahumado intenso y color rojo profundo que define el alma de nuestros aderezos. Es el punto de partida esencial para guisos y marinadas, el secreto que aporta carácter sin picante excesivo. Una base imprescindible para capturar la esencia de la cocina criolla.

Abre los ajíes panca, retira semillas y venas gruesas, y límpialos con cuidado. Si tienen polvo, enjuágalos rápido y sécalos bien; la pasta debe saber ahumada, no terrosa.
Calienta una sartén o comal y tuesta los ajíes panca por 20 a 30 segundos por lado, solo hasta que suelten aroma. No los quemes: si se oscurecen demasiado, la pasta amarga.
Pasa los ajíes panca a una olla, cúbrelos con el agua y hierve suave por 10 a 12 minutos, hasta que estén flexibles y carnosos. Escurre, reservando un poco del agua de cocción por si la licuadora necesita ayuda.
Licúa los ajíes panca con el aceite vegetal, la sal y apenas un chorrito del agua reservada por
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
