Pastel peruano de choclo tierno con relleno de carne molida sazonada con cebolla, ajo y ají amarillo. Huevo duro, pasas y aceitunas quedan entre capas de una crema suave de maíz y leche, terminada con un toque de azúcar dorada. Dulce-salado, abundante y hecho para compartir.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Desgrana el choclo, corta la cebolla morada en cubos pequeños y deja listas las pasas y las aceitunas negras. Separa aproximadamente dos de los huevos para cocerlos; los restantes se usarán en la mezcla de choclo.
Coloca los dos huevos reservados en una olla mediana, cúbrelos con el agua y cocina durante 9 minutos desde que hierva. Enfría, pela y córtalos en rodajas gruesas para que mantengan forma dentro del pastel.
Calienta el aceite vegetal en una sartén y cocina la cebolla morada durante 7 minutos, hasta que esté suave. Agrega el ajo y la pasta de ají amarillo y cocina 2 minutos. Incorpora la carne molida de res, el orégano, la pimienta y la mitad de la sal; cocina 8 a 10 minutos, separando la carne con la cuchara. Añade las pasas al final. El relleno debe quedar jugoso pero sin líquido libre.
Licúa el choclo con la leche fresca en tandas hasta obtener una pasta gruesa, no líquida. Derrite la mantequilla sin sal en una olla mediana, agrega la mezcla y cocina a fuego medio-bajo durante 8 a 10 minutos, moviendo constantemente, hasta que espese y se vea brillante. Incorpora una parte del azúcar y el resto de la sal. Retira del fuego, deja entibiar unos minutos y mezcla los huevos crudos restantes hasta integrar.
Extiende aproximadamente la mitad de la crema de choclo en un molde rectangular. Reparte encima el relleno de carne, las rodajas de huevo cocido y las aceitunas negras. Cubre con el resto de la crema de choclo y espolvorea uniformemente el resto del azúcar sobre la superficie.
Hornea a 180 °C durante 40 a 45 minutos, hasta que la cubierta esté firme, dorada y ligeramente caramelizada en los bordes. Retira con cuidado y deja reposar 10 minutos antes de cortar. El pastel debe sostener la porción sin quedar seco: choclo suave, relleno jugoso y contraste dulce-salado claro. ¡Y listo! Esta vez el pastel dejó el pasaporte chileno en la puerta. 🌽🔥