Pastel de choclo de textura cremosa, perfumado con anís y enriquecido con huevo y mantequilla. Por dentro lleva un “pino” de carne molida de res con cebolla, pasas y aceitunas botija, ese contraste dulce-salado que lo hace adictivo. Se hornea hasta que la superficie quede dorada y el centro firme pero jugoso. Es comida casera con carácter: maíz, aroma y costra.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Pica la cebolla roja y el ají amarillo en cubos pequeños. Ten listo el ajo molido, corta las aceitunas negras en mitades y revisa las pasas para que no tengan tallitos.
Calienta el aceite vegetal y sofríe la cebolla roja con el ají amarillo por 6 minutos, hasta que estén suaves y dulces. Agrega el ajo molido y cocina 1 minuto más, sin quemarlo.
Agrega la carne molida de res, la sal, la pimienta y el comino. Cocina por 8 minutos, separando la carne, hasta que quede jugosa pero sin líquido crudo. Apaga y mezcla las pasas y las aceitunas negras.
Desgrana el choclo y licúalo con la leche evaporada, los huevos, la mantequilla derretida, el azúcar, el anís dulce, la sal y el polvo de hornear. Debe quedar una masa espesa, no líquida.
Engrasa el molde con un poco de mantequilla si queda en el bowl o usa papel manteca. Coloca la mitad de la masa de choclo, reparte el relleno de carne al centro y cubre con el resto de la masa, alisando la superficie.
Hornea a 180°C por 38 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro firme al mover el molde. Si tiembla como crema líquida, dale 5 minutos más.
Deja reposar el pastel de choclo por 10 minutos antes de cortar. Sirve caliente o tibio, con la masa cremosa, el relleno jugoso y la costra bien dorada.