Una salsa mexicana fresca que vive del buen corte y del contraste. Tomate jugoso, cebolla crocante, chile serrano y culantro se despiertan con limón justo antes de servir; limpia, picante y hecha para convertir tacos, piqueos o carnes en algo mucho más divertido.

Corta el tomate en cubos pequeños de alrededor de 1 cm; si está muy aguado, deja atrás parte del líquido y las semillas sueltas. Pica la cebolla blanca y el chile serrano bien finos, y termina con el culantro. Los cortes deben quedar parejos y definidos: buscamos una salsa fresca con textura, no tomate triturado.
Pasa todo a un bowl, agrega el jugo de limón y la sal, y mezcla suavemente durante unos segundos, solo hasta que el tomate quede brillante y bien distribuido. Prueba y sirve de inmediato, antes de que la sal empiece a sacar demasiada agua. ¡Y listo! Si sigue fresco, crocante y cada cucharada tiene tomate, cebolla, chile y culantro, quedó como debía. 🧡
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
