Un emblema peruano servido corto y coronado de espuma. Frío, sedoso y de carácter firme, equilibra acidez y dulzor sin esconder la fuerza del pisco; cuando llega bien hecho a la mesa, el primer sorbo explica por qué se convirtió en nuestro cóctel bandera.

Mide el pisco quebranta, el jugo de limón, el jarabe de goma y la clara de huevo en la coctelera. Usa clara muy fresca, mantenida refrigerada y sin olor extraño porque aquí se consume cruda; luego cierra bien y agita sin hielo por 12 a 15 segundos, hasta que la mezcla se vea aireada y cubierta de espuma fina.
Agrega el hielo, vuelve a cerrar y agita con fuerza por 12 a 15 segundos, hasta que la coctelera esté muy fría por fuera y la mezcla haya ganado cuerpo. Si tu coctelera queda demasiado llena para moverse con libertad, trabaja en dos tandas: el sour necesita espacio para enfriarse y espumar, no una batalla campal dentro del vaso.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Cuela inmediatamente en copas o vasos pequeños previamente fríos, dejando el hielo en la coctelera, y termina cada porción con unas gotas del amargo de Angostura sobre la espuma. Sírvelo al momento: debe quedar bien frío, sedoso y con una espuma blanca estable, con acidez viva pero suficiente pisco para seguir mandando. ¡Y listo! Salud. 🇵🇪