Presas de pollo doradas y guisadas en una salsa casera de sillao, kión y ajo, con un toque de salsa de ostión y azúcar rubia para redondear el sabor. El pimiento y la cebolla china entran al final para conservar frescura, y una pequeña cantidad de maicena deja la salsa brillante sin volverla pesada. Un clásico doméstico peruano de influencia china, servido con arroz blanco y bastante jugo.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Seca bien las presas de pollo con papel absorbente. Mezcla en un bowl la salsa de soya, la salsa de ostión, el ajo picado o rallado, el kión rallado, la azúcar rubia, la pimienta y la sal. Añade el pollo, cúbrelo bien con la mezcla y deja reposar 10 minutos mientras cortas el pimiento rojo en tiras y la cebolla china en bastones. No añadas más sal por ahora: el sillao y la salsa de ostión ya aportan bastante.
Retira las presas del marinado y reserva todo el líquido. Calienta el aceite vegetal en una olla mediana ancha a fuego medio-alto. Dora el pollo en tandas durante aproximadamente 3 minutos por lado, empezando por el lado de la piel cuando corresponda, hasta formar una superficie bien dorada. No busques cocinarlo por completo todavía.
Devuelve todas las presas a la olla y vierte el marinado reservado junto con 220 ml del agua. Raspa suavemente el fondo para incorporar lo dorado, lleva a un hervor suave y tapa. Cocina a fuego medio-bajo durante 18 a 20 minutos, volteando las presas una vez, hasta que el pollo esté jugoso y completamente cocido y la parte más gruesa alcance 74 °C.
Agrega el pimiento rojo y cocina 2 minutos, solo hasta que pierda la crudeza fuerte pero conserve color y algo de firmeza. Disuelve la maicena en los 30 ml de agua restantes y viértela poco a poco mientras mueves la salsa. Cocina 1 a 2 minutos, hasta que quede brillante, ligeramente espesa y capaz de cubrir la cuchara, sin llegar a una textura gelatinosa.
Apaga el fuego y mezcla la cebolla china, reservando unos pocos trozos verdes para terminar los platos si quieres. Sirve inmediatamente las presas con bastante salsa y el arroz blanco cocido al lado. El punto correcto es pollo tierno, salsa oscura y fluida pero adherente, pimiento todavía vivo y cebolla china fresca. ¡Y listo! Pollo al sillao de casa: una olla, arroz al costado y salsa suficiente para que nadie deje el plato seco. 😌