Un clásico de chifa casero: pollo tierno salteado al wok con brócoli El sillao, la salsa de ostión, el kión y el ajo forman una salsa ligera ligada con chuño, suficiente para abrillantar todo sin ahogar las verduras. Se sirve caliente con arroz blanco, con el pollo jugoso y los vegetales todavía vivos y crocantes.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Corta la pechuga de pollo contra la fibra en láminas o bocados delgados y parejos. Separa el brócoli en flores pequeñas; corta la zanahoria en láminas finas, la cebolla morada y el pimiento rojo en trozos medianos, la col china en piezas grandes y la cebolla china separando parte blanca y verde. Lava y escurre muy bien el holantao y el frejol chino: en el wok, agua pegada a las verduras significa vapor en vez de salteado.
Mezcla el pollo con aproximadamente una cuarta parte de la salsa de soya, un tercio de la harina de chuño y la mitad de la pimienta blanca, formando apenas una película fina. En otro bowl mezcla el agua, el resto del sillao, la salsa de ostión y el resto del chuño hasta que no queden grumos. Mientras terminas esa salsa, el pollo puede quedarse unos minutos cubierto; no necesita una marinada larga.
Calienta el wok a fuego alto hasta que esté bien caliente. Añade parte del aceite vegetal y saltea la pechuga de pollo en 2 tandas, aproximadamente 2 a 3 minutos por tanda, extendiéndola para que toque el metal antes de moverla. Retira cada tanda cuando tenga bordes dorados y el centro esté casi cocido, pero todavía jugoso.
Devuelve el wok al fuego alto y agrega el resto del aceite vegetal. Añade la cebolla morada, la zanahoria y el brócoli y saltea 2 minutos. Incorpora el kión, el ajo molido, el pimiento rojo, el holantao y la parte blanca de la cebolla china; saltea 1½ a 2 minutos más. Las verduras deben quedar muy calientes, brillantes y todavía firmes, no cocidas hasta perder color.
Agrega la col china y el frejol chino y saltea solo 30 segundos. Remueve nuevamente la salsa para levantar el chuño del fondo del bowl, viértela al wok y devuelve el pollo. Cocina 1 a 2 minutos, moviendo fuerte, hasta que la salsa hierva, pierda el aspecto lechoso del chuño y quede transparente, brillante y apenas adherida al pollo y las verduras. Si se vuelve una mazamorra, el wok estuvo demasiado tiempo al fuego o sobró espesante.
Apaga el fuego y mezcla el aceite de ajonjolí y la parte verde de la cebolla china. Sirve inmediatamente con el arroz blanco cocido. El punto correcto es pollo jugoso, brócoli y holantao crocantes, col apenas rendida y una salsa chifera ligera y brillante que no deja charco en el plato. Wok fuerte, verduras vivas y sillao con criterio. 🥢